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Cómo superar una obsesión

Una obsesión se define como algún evento, persona u objeto sobre el cual fijamos nuestra atención de forma enfermiza, lo que quiere decir que una persona mantendrá su atención fija en ese objeto en forma constante, poniendo sus pensamientos en él.

Muchas personas desarrollan un carácter obsesivo e impetuoso respecto a diversos eventos en su vida, lo que quiere decir, que no lograrán alcanzar estados de paz en tanto no vean cumplidos sus propósitos. El problema con las obsesiones es que trastornan las actividades habituales del implicado, pudiendo alcanzar estados tormentosos y ataques de ansiedad.

Poner tu seguridad en elementos externos es una decisión desacertada, ya que nos conduce a prolongados estados de incertidumbre, ya que nunca podrás predecir ni controlar el comportamiento y las decisiones de elementos ajenos a ti. Desarrollar una obsesión, es una clara señal de que has creado una fuerte dependencia de un agente que se encuentra fuera de tu control, por ello te enfocas en que este elemento se encuentre bajo tu manejo.

¿Por qué mi obsesión es mala?

Aunque existen diversos niveles en los que puede clasificarse la intensidad de una obsesión, incluso desde su mínima expresión, una obsesión es nociva. Muchas personas, tienden a tratar de justificar este tipo de comportamientos, otorgando razones, que no son más que excusas. Para empezar, la primera razón para evitar desarrollar una obsesión, o ser objeto de ella, es que es un estado que te domina, y toda situación que involucre una dependencia, debe dejarse a un lado.

Aun cuando pueden habituarse a vivir de esta manera, debes tener presente, que estar inmerso en una situación de este tipo limita tu vida en todos los aspectos, ya que te resta paz, libertad e independencia. Tanto si eres el objeto, o eres tu el que ha desarrollado el apego, la obsesión terminará tomando tus pensamientos y tu vida.

Si eres objeto de una obsesión, entonces, la otra persona controlará tu vida hasta tal punto que llegarás a sentir que no eres dueño de tus acciones, tu comportamiento se verá afectado, ya que te encontrarás bajo continua vigilancia, y llegado cierto punto, te sentirás asfixiado.

Cuando has desarrollado una obsesión hacia algo o alguien, entonces, este sentimiento distorsionara tu vida, al punto que ese objeto se transformará en el centro de tu universo, llenándote de inseguridad y de ansiedad, ante la perspectiva de que pudiera faltar.

Sentimiento de culpa

Culpa, cuando estás involucrado en una obsesión, la culpa se te hará un sentimiento habitual, ya que será el elemento vinculante entre ambas partes. Estás obsesionado, por eso te muestras lleno de ansiedad, porque tu estado de ánimo y la seguridad de tu vida, está puesta en la figura de una persona externa a ti, y cualquier cambio en su forma de actuar habitual, abrirá la puerta a las inseguridades, por eso, ante una situación de ansiedad extrema, tus reacciones pueden ser incluso violentas, y con esto, podrías perpetuar daño en la otra persona.

Cuando vuelves a estar en plenitud de tus 5 sentidos, puedes sentir como la culpa se expande en tu pecho al caer en cuenta de lo que has hecho.

El chantaje y la culpa, se encuentran a la orden del día, la persona buscará atar a otra por medio de argumentos que despierten la compasión. Este vínculo es peligroso, y constituye la principal característica de las relaciones enfermizas o tóxicas.

Reacciones de agresión

En su mayoría, las obsesiones decantan en actos de violencia ¿Por qué? Sencillamente porque se propicia un desequilibrio en el orden saludable que se debe establecer en el interior de cada ser humano.

Las relaciones con nuestros semejantes son necesarias, sin embargo, debemos cuidar de mantenernos atentos de no permitir, que la presencia de un ser externo se transforme en un ingrediente imprescindible para el desarrollo de nuestra vida. Piénsalo de esta manera, cuando permites que alguien se convierta en una pieza de carácter vital para tu funcionamiento, entonces, la sola idea te hará reaccionar de forma instintiva y desesperada; tal como lo harías si te cortaran el flujo de oxígeno, y sintieras tu cuerpo morir.

Aún cuando la persona que es objeto de tu obsesión te siga el juego, y acepte el papel fundamental que le estás dando, nunca cubrirá tus expectativas porque le estás confiriendo una misión imposible ¿El resultado? Sencillamente te mostrarás irascible en contra de la persona que te ha “decepcionado”, la otra parte será golpeada emocionalmente, y si se revela a tus requerimientos, el miedo y la ansiedad de perder el control que ejerces sobre esa persona, podrían desatar actos violentos.

Se crea un círculo vicioso de dolor, abuso y culpa. Las relaciones que se viven desde la obsesión coartan sus libertades, y limitan la posibilidad de vivir a plenitud ese sentimiento.

Miedo

Otro aditamento de estas relaciones fatales es el miedo. Ambas partes se encuentran unidas por un profundo temor. Por una parte, se teme a perder a ese ser vital para nuestra vida, y por otra, se siente temor a las consecuencias de una separación.

Todos queremos en cierta medida ser necesarios, y necesitar de alguien, pero cuando llevamos ese deseo al extremo, puede acarrearnos terribles consecuencias. La dependencia nunca es buena, porque abre puertas a la incertidumbre, y a la ansiedad. Cuando pones tu seguridad en elementos que no son de tu control vivirás azotado por el miedo de perder.

La ansiedad resulta de ese miedo llevado al extremo, entonces se despiertan los pensamientos recurrentes, de esos que van cargados de mensajes neuróticos y enfermos, que poco a poco van abonando el camino hacia una existencia enferma y desequilibrada.

¿Cómo saber si estoy obsesionado?

Es verdad, hay cosas que pueden ocupar nuestra mente, y sí, podemos darle importancia, dejar reposar parte de nuestras responsabilidades en ese ser externo, disfrutando el júbilo de compartir la experiencia de tu vida con alguien más, sin embargo, cuando se transgreden los límites, es importante que sepas encender las alarmas internas y te detienes a meditar sobre el camino que estás a punto de abordar.

¿Cómo puedes saber si te has obsesionado? ¿ cómo superar una obsesión ? Pues bien, a continuación, te mencionaremos un conjunto de identificadores, a fin de que puedas establecer un contraste que te permita dar el alto: Obsesión por una persona y sus síntomas:

  • Piensas constantemente en una persona u objeto, y aunque intentas concentrarte en otras actividades, la imagen mental vuelve en forma recurrente.
  • Cuando no tienes noticias sobre las actividades que desarrolla la persona te llenas de ansiedad y enojo.
  • Sientes la necesidad de monitorear lo que está haciendo, controlando sus actividades.
  • No te gusta que se reúna con otras personas, porque, aunque no lo confieses sientes temor de ser reemplazado.
  • Imágenes mentales tormentosas te invaden, todas ellas relacionadas con la posibilidad de que esa persona se ausente de tu vida para siempre.
  • Te sientes inseguro y temeroso, de que alguien más adecuado pueda suplir el espacio que has ocupado tu en la vida de esa persona.
  • Despliegas chantajes, o promover situaciones que puedan despertar la compasión de la otra persona.

Cómo superar una obsesión

Si has reflexionado al respecto, tomando la decisión de dejar de lado esa forma tóxica de relacionarte con la vida, entonces ha llegado el momento de ejercer acciones que rompan con el ciclo. Un nuevo camino, requiere nuevas decisiones, que se muestren coherentes con los objetivos que persigues. Seguramente ya descubriste que la obsesión te limita la posibilidad de vivir en forma plena, equilibrada y amorosa; y si estos son los objetivos que persigues, entonces debes romper con tus antiguas decisiones, a continuación, te explicamos cómo superar una obsesión:

1. Ámate

¿Quieres amor? Pues en primer lugar debes aprender a amarte a ti mismo, ya que nunca sabrás apreciar el amor que otros te ofrecen si no entiendes en forma profunda lo que eso implica.

El amor es una energía poderosa e ilimitada, esto quiere decir, que no depende de las características específicas de los eventos que embarguen tu vida. Puedes encontrar amor en todas las etapas y experiencias que lleguen a tu vida, pero para ello debes ser consciente del potencial de amor que reside en ti.

Cuando te amas profundamente, entonces desarrollarás la capacidad de disfrutar el amor, aun cuando no lo recibes, si no que lo otorgas. El desarrollo de actos de amor, por efectos de la ley de atracción, te permitirá ver condensado a tu alrededor el amor, ya que sabrás emplear esa energía para transformar las experiencias que te rodean.

2. Aléjate del estímulo

¿Qué despertó tu obsesión? Identifica la situación o persona que te condujo a este estado, y ciérrale las puertas. Aún cuando la persona no propicia ese estado en ti, es indudable, que su presencia despierta en ti ese deseo insano de control. Por ello, en tanto sanas tu problema, debes poner distancia.

Si te alejas del estímulo, dejarás de reaccionar en forma desfavorable, ya que no existe la tentación directa de revivir esa experiencia obsesiva.

3. Elige la libertad

Para ser libre, debes soltar las ataduras que has impuesto en otros. Nunca te sentirás pleno, en tanto estés reteniendo a una persona o circunstancia a tu lado. No temas de soltar aquello que en su momento dio buenos resultados, recuerda que la vida es un ciclo que requiere constante actualización.

Cuando algo ha perdido su validez, y ya cumplió su misión, debe salir de tu vida, porque de continuar en tu tiempo presente, no te ofrecerá buenos resultados, y limitará tus posibilidades de concretar nuevas experiencias.

No generes ataduras, lo maravilloso de vivir a través de la libertad es que puedes estar seguro de que las experiencias y personas que están en tu vida, lo están porque así corresponde, después de todo, no hay nada que las obligue a estar.

4. Perdónate y otorgar perdón

Te diste cuenta de que no funciona vivir de esa forma insana. Comprendiste que, por ese camino ni tú, ni las personas involucradas, tendrán posibilidades de crecimiento. Entonces, debes atraer el perdón a tu vida y aprende a como dejar una obsesión por algo; porque sí,todo es pasajero.

Si, en primer lugar, no eres capaz de transmitirlo a esa persona, porque o bien no te sentirías cómodo con su cercanía, o porque consideran que establecer contacto, podría generar una repercusión negativa (despertar falsas esperanzas) entonces escribe notas de perdón.

Resulta liberador desahogarse, y si consideras que cometiste errores que pudieron afectar a la otra persona, escríbelo, reflexiona sobre todo lo que estuvo mal, y pide perdón por eso. Hazte consciente de los daños que causaste, arrepiéntete y limpia tu conciencia de ese evento que trastornó tu vida y la de alguien más.

Por otra parte, explora tus rencores, evalúa aquellos eventos que te resultaron hirientes, y perdona a la persona que los perpetuó; a través de esta acción, dejarás atrás todo el peso que implica un rencor.

¿Por qué te obsesionaste?

Una vez, hayas recobrado un poco la compostura es importante que realices una evaluación a conciencia sobre los eventos que experimentaste, y la verdadera causa de su origen. Sería muy fácil simplemente concluir que alguna característica o actitud en la persona despertó el sentimiento obsesivo en ti. Esta es una verdad parcial, ya que seguramente alguna característica de la persona o evento te resultó atractiva, y constituyó una solución pasajera a una situación de carencia presente en tu interior.

El vacío ya existía en tu interior, no lo ocasionó la persona o circunstancia. Al primer momento, en ti ya existía una carencia que encontró una solución momentánea en la relación con esa persona o evento.

Debes enfocarte en descubrir de qué se trataba, porque, aunque es probable que la superaras por inercia, lo cierto es que existe en riesgo que la carencia persista en tu interior, y si no la enfrentas, la próxima relación que entables, puede estar orientada a satisfacerla, lo que te llevaría a reincidir en las circunstancias contra las que hoy luchas.

Realiza un repaso mental de los eventos determinantes en tu vida, con el objetivo de hallar pistas respecto al origen de tu necesidad obsesiva de ejercer control. Si haces una revisión a consciencia, pronto conseguirás dar respuesta en forma satisfactoria a esta interrogante.

Trabaja sobre la causa de tu obsesión

Una vez conoces la raíz de tu obsesión, puedes ejercer acciones contundentes para darle solución y superar obsesiones mentales. Debes enfocarte en restablecer el equilibrio y la sensación de seguridad en tu interior.

Si ya conoces la causa. Puedes partir de ese evento, y de las repercusiones que causó, para limpiar tu percepción, y tu manera de relacionarte con el mundo.

1. Admite tu problema

Si te conoces a profundidad, y eres capaz de identificar un rasgo que quizás no te resulta tan favorable, puedes ejercer acciones conscientes que minimicen la repercusión del mismo. Por ejemplo, si sabes que tienes tendencias a desarrollar obsesiones, manifiéstate, y ponle control.

2. Consecuencias de las obsesiones

Aunque hay personas que confunden las conductas obsesivas con reacciones de enamoramiento, lo cierto es que no es así. La obsesión involucra una conducta exagerada y abusiva, donde el dependiente busca establecer vínculos fuertes, que limiten el desarrollo de la persona en otros ámbitos.

Aunque la persona obsesionada muestre un carácter fuerte, capaz de limitar las acciones del otro, es importante recalcar, que, en el fondo, no tiene fortaleza espiritual, sino que, por el contrario, se trata de una persona insegura y con profundos temores.

Si estas en una relación de este tipo (desempeñando cualquiera de los dos papeles) a continuación, te explicaremos las repercusiones que traerán a tu vida:          

3. Baja autoestima

Si te dejas atrapar por las garras de una obsesión, es una clara manifestación de baja autoestima, ya que cuando tienes una fuerte imagen de ti mismo, tus señales de alarma sabrán detectar y detener a tiempo el avance de un sentimiento obsesivo.

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4. Desórdenes alimenticios

Vives en una alerta constante, asediado por miedos e inseguridades. Por supuesto, esto repercutirá en tu equilibrio psicológico. La sensación de no ser suficiente, de no estar a la altura, altera tu vida y te impide mantener una relación sana contigo mismo, por ello se derivan distorsiones de autoimagen que te llevarán a establecer una relación insana con la comida.

5. Crisis nerviosa

El miedo y la ansiedad son aditamentos peligrosos. Cuando sientes que la situación se sale de tu alcance, entonces tu sistema colapsa bajo el peso de sentimientos de temor.

Puedes llegar a sentir que el mundo tiembla bajo tus pies, y te sientes inestable y temeroso de lo que sucederá, y la incapacidad que has desarrollado para afrontar promueve un colapso en tu sistema, que no es más que una forma de evasión a esa situación que no sabes solventar.

6. Aislamiento

El centro de tu universo se ha desplazado a ese objeto, persona o situación; por ello, pierdes el interés y la necesidad de establecer otras relaciones, o de desarrollar otras actividades.

7. Depresión

Nunca estás conforme, los estímulos a los que te sometes no te parecen suficientes para sentirte pleno, y aún cuando hayas conquistado el objeto de tu obsesión, te sientes vacío; por supuesto, esto despierta en ti un estado de confusión generalizado, que te sume en un estado lamentable.

Superar una obsesión amorosa

En este terreno, fácilmente podemos caer en establecer obsesiones, ya que las relaciones de pareja pueden llevarnos a estados de vulnerabilidad y angustia, marcados por el temor a ser objeto de una infidelidad o abandono.

El objetivo de una relación de pareja es la de establecer un vínculo conveniente, en el que una persona que nos resulta atractiva física y espiritualmente, se transforma en nuestra compañera para el alcance y consecución de objetivos. El hecho de dar apertura a otro, de mostrar nuestro interior y de compartir experiencias, son elementos vinculantes, sin embargo, también despiertan los más profundos temores ¿Y si esta persona maravillosa abandona nuestra vida? ¿Qué será de nosotros? Esto propicia estados obsesivos.

Para superar una obsesión amorosa, debes trabajar en fortalecer la seguridad en ti mismo, comprender que tienes mucho que ofrecer, y que las personas pueden encontrar en ti una persona valiosa con la que establecer relaciones duraderas En caso de que exista algo en la actitud de la otra persona que te llene de ansiedad, y te haga dudar respecto a la relación, entonces debes manifestarlo. Habla con la otra persona y determina si sus argumentos son confiables, si no lo son, y sientes que la seguridad que te ofrece esa relación va en picada, entonces debes considerar seriamente hacer un alto.

Elegir desarrollar una actitud obsesiva como mecanismo de defensa ante la posibilidad de una ruptura no es saludable, no te hará feliz, vivirás asediado por fantasmas, y la posibilidad de resultar engañado, te perseguirá constantemente.

Las obsesiones son elecciones que te anclan a una situación problemática. Si algo no funciona en tu vida, no puedes forzar con tu actitud que así sea. Evalúa que batallas vale la pena librar, pero siempre manteniendo los límites coherentes.

Obsesión por un hombre

Te has encaprichado con un hombre, y día y noche, su imagen invade tus pensamientos. Si nunca le has hablado, y la posibilidad de una relación se desarrolla en el terreno de tus pensamientos, entonces, quizás lo primero que debes hacer es acercártele y evaluar la posibilidad de establecer una relación, bien sea de tipo amistoso o amoroso. Si permites que el pensamiento se expanda en tu mente, y no le pones coto, cuando te des cuenta te encontrarás persiguiéndolo en la calle o revisando su actividad en redes sociales.

Muchas veces la curiosidad y la intriga nos lleva a poner un pensamiento en nuestra mente, y darle vueltas continuamente. Si te das la oportunidad de conocer a esa persona, puede ocurrir que se den las condiciones para entablar una relación con esa persona, o quizás al conocerla descubras que no existe razón para fijar tu atención en ella.

Si es una persona de tu entorno, con la que has tenido una confrontación, o con quien te ves en la obligación de competir, entonces podrías desarrollar pensamientos obsesivos respecto a este. Para solucionar esa obsesión por una persona, debes enfocarte en potenciar tu seguridad, esto te permitirá entender que no existe razón para crear sobre su figura, la imagen de una amenaza.

Obsesión por una mujer

Si eres hombre, posiblemente te hayas dejado impresionar desde el aspecto visual que proyecta una mujer. Esto puede alterar tu equilibrio hormonal, llevándote a pensar en ella continuamente. La solución en este caso consiste en superar la barrera de la idealización, acércate a esa mujer, y date la oportunidad de determinar si en efecto vale la pena que ocupe tus pensamientos.

En el caso de las mujeres, podemos desarrollar una obsesión por alguien de nuestro mismo sexo cuando la consideramos una amenaza, bien sea en el terreno laboral, como el ámbito de las relaciones. ¿Como superar una obsesión por mi ex ?,  En este caso, debes enfocarte en fortalecer tu autoconfianza, ya que la presencia de una amenaza puede dar un golpe en tu autoestima. En la medida que te sientas segura, esa persona dejará de presentar un pensamiento obsesivo para ti.

Obsesión compulsiva

¿Eres de las personas que suelen tener sus cajones estrictamente ordenados, por color y contenido? Si haces repasos mentales constantes de tus actividades y pasos y vives asediado por esa sensación de amenaza constante, entonces has desarrollado una obsesión compulsiva.

Las personas obsesivo-compulsivas, son muy sensibles al orden y su estabilidad depende que este impere o no. Cuando uno de los elementos de su entorno abandona su lugar habitual, la sensación de desequilibrio es tan desagradable que la persona sufre un colapso emocional.

Si has desarrollado un trastorno de esta naturaleza, lo recomendable es que recurras a un médico que te de el soporte adecuado para identificar el evento que desencadenó esa necesidad de orden y control en ti. Sin embargo, una manera de luchar contra tu compulsión, es poniendo a prueba tu resistencia al desorden. Puedes hacer pequeñas alteraciones, y exponerte a la sensación en forma controlada, una vez que la experimentes, puedes desarrollar la consciencia de que soltar un poco el control no es tan malo.

Desarrolla tu capacidad de tolerancia, y aunque al principio no se sienta del todo bien, con el paso del tiempo tu sistema se irá ajustando a esa nueva actitud.