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Cómo superar la fobia a las agujas

Los miedos están fundamentados en eventos almacenados en el subconsciente, por eso, aunque no sepamos cual es su causa, cuando desarrollamos una fobia, esto está asociado a la vivencia de un evento que causó un fuerte impacto en la percepción.

La belonefobia, o fobia a las agujas, jeringas, inyecciones u objetos puntiagudos, está asociada al temor de sufrir daños en nuestra integridad física, es el temor a que objetos punzantes nos infrinjan heridas. Algunas personas piensan que esto se trata de un miedo basado en experiencias aprendidas, no en algo que tenga un fundamento real.

Para una persona que experimenta esta fobia, el ver una aguja puede representar un punto de colapso, teme al dolor, teme a ser herido y a sangrar, por ello puede reaccionar de diversas formas que van desde la histeria, hasta la pérdida del conocimiento.

¿Conoces al alguien con este trastorno, o considera que lo posees? ¿Quieres saber cómo vencer el miedo a las agujas jeringas inyecciones? ¿Tienes fobia a las inyecciones? ¿Quieres saber cómo perder el miedo a que te saquen sangre sin morir en el intento? Continúa leyendo y entérate si estás en lo cierto.

¿Qué es una fobia a las agujas?

Muy pocos la conocen como un trastorno real, la mayoría de las personas la asume como una reacción natural ante el estímulo que representa una aguja y el ser sometido a ella. Sin embargo, aunque muchos, en especial si se trata de los niños, tienden a sobreactuar su reacción como efecto de una negativa a ser sometidos a una vacuna o inyección, lo cierto es, que, en muchos casos, el miedo obra en una manera que no es controlada por la persona que se somete al estímulo punzante. 

Los psicólogos han determinado, que la causa de las reacciones puede verse definida en el condicionamiento que marca el ambiente. Es decir, en su mayoría, las personas con fobias a las agujas experimentan este temor tras haber aprendido la reacción de otras personas en condiciones similares. Sólo un pequeño grupo de pacientes, ha desarrollado la belonefobia, como resultado de un evento traumático de importancia.

Una persona con belonefobia, al ser expuesta a un estímulo con una aguja puede reaccionar de la siguiente forma:

  • Histeria: Rechazo a ser inyectado en forma brusca, caracterizada por la realización de movimientos bruscos, llantos y gritos.
  • Pánico: Miedo excesivo que puede llevar al individuo a desarrollar actitudes erráticas, carentes de sentido.
  • Amplio espectro del dolor: Al ser sometido al estímulo, la persona puede manifestar un dolor exagerado.
  • Desmayo: Es el colapso, ocasionado por el “gran dolor” al que está siendo sometida la persona. En casos extremos, es probable que experimenten ligeras convulsiones.
  • Sudoración excesiva: Tienes miedo, estás nervioso, por ende, tu cuerpo reaccionará activando las glándulas sudoríparas. Esta acción además de hacerte sudar, puede afectar tu presión arterial, la cual puede adquirir valores altos o bajos.
  • Mareos y vómitos: El terror en su máxima expresión puede causar mareos y nauseas. Esta es una típica acción de rechazo a una situación, causada por los nervios.

Trastornos asociados

La fobia a las agujas es la evidencia de un miedo silente a sufrir dolor. Tememos sufrir alguna herida que pueda despertar sensaciones desagradables. Se ha determinado que pacientes con esta afección, tienden a desarrollar otros trastornos que puede decirse, están en el mismo orden, a continuación, te especificamos de cuales se tratan:

  • Hematofobia: Miedo a la sangre. Se ha determinado mediante el estudio de los síntomas en diversos pacientes con belonefobia, que, en su mayoría, también desarrollan aversión por la sangre. El punto de origen de estos trastornos, es el miedo al dolor, tanto en otras personas, como en sí mismo. La persona puede llegar a desarrollar tal punto de empatía, que, al ver el síntoma en otra persona, llega a sentirlo en carne propia, por eso somatiza una respuesta. Ver sangre en un paciente afectado, evoca eventos dolorosos o traumáticos.
  • Aicmofobia: Consiste en el temor a objetos punzantes, pero en un sentido generalizado. Cualquier objeto filoso que pueda causar una incisión en general.
  • Fobia a ser herido: En este caso, la persona mostrará pánico ante situaciones que puedan infringirle una herida o daño. El individuo puede quedar paralizado ante la posibilidad de un evento que le proporcione un traumatismo, aunque otras posibilidades son las de una reacción desesperada y de tono histérico.

Aunque estas afecciones puedan estar fundamentadas en eventos de fuerte impacto que imprimieron una huella en el subconsciente, lo cierto es que, en muchos casos, se ha determinado que su aparición se debe a un condicionamiento marcado por el temor que manifiesta una masa o grupo a determinado estímulo.

Condicionamiento vicario

En su mayoría, la reacción de miedo hacia las agujas en general, se ha asociado a un fenómeno de masas, conocido como condicionamiento vicario. El ambiente condiciona la personalidad del individuo, y su forma de reaccionar a ciertos estímulos.

Los precedentes, del estudio de este, como una afección producida por un aprendizaje, datan del experimento efectuado por el psicólogo John Watson, quien logró mediante un condicionamiento, que su paciente, un niño que llevaba por nombre Albert, desarrollara una fobia hacia una rata blanca, quien en un tiempo fuera una mascota apreciada para este niño.

Los pensamientos condicionan todo nuestro comportamiento, cuando creemos con firmeza que algo es real, entonces proyectamos sensaciones que lo confirmen. En el caso de las agujas, se piensa que la mayoría de las personas reaccionan con temor a ellas, porque en su subconsciente se ha instaurado la idea de que la reacción a ese estímulo, está definida por los actos del entorno, y que, si la mayoría lo hace, debemos acoplarnos a ello.

Es probable que alguna vez, en la espera a ser atendido en una jornada de vacunación, las personas que estaban a tu alrededor reaccionaron con gritos, llantos y realizaron oposición a la inyección. Tu subconsciente capto esas señales, y como producto de ese instinto de adaptación que todos tenemos, ajustó un patrón de conducta “que fuera apropiado”.

El modelamiento de actitudes, es el principio sobre el cual se fundamenta este condicionamiento.

Cómo superar la fobia a las agujas

Como toda fobia, la causa se encuentra en el interior de la mente del individuo, por ello, en un sentido general podemos afirmar que la manera de dejar atrás este miedo es deseando hacerlo. El primer paso es identificar el trastorno en nuestro interior, para luego proceder a darle solución.

En su mayoría, esta fobia está asociada a un modelamiento sobre actitudes desarrolladas por el entorno, es allí donde debes poner a operar tu parte racional y cuestionarte a ti mismo si en efecto el estímulo constituye un peligro para tu bienestar. Para aquellas personas que hayan experimentado eventos traumáticos, el punto clave de sanación, es el enfrentar el evento que produjo el desajuste.

A continuación, te ofrecemos, algunas técnicas para superar el miedo y algunos consejos para recurar la perspectiva en medio de un ataque producido por tu temor a las aguja y por supuesto, para que aprendas de por vida a cómo superar la fobia a las agujas:

¿Por qué le temes a las agujas?

El primer paso para saber a detalle cómo superar la fobia a las agujas, debes hacerte esta pregunta, y quizás antes de que puedas definir una respuesta coherente te invadirá una sensación de angustia que embotará tu mente. En ese punto abandona la pregunta, respira y relájate, una vez has recuperado el control de tus reacciones, enfréntate de nuevo a ello.

Cuando te cuestionas al respecto, invitas a tu parte racional a hacer de presencia, y cuando lo logras, muchos de los síntomas producidos por ese temor fantasma que ha sido instaurado en tu mente desaparecen.

Preparación previa

¡Oh no! te harán un chequeo de rutina y todavía no sabes como superar el miedo a que te saquen sangre… te han anunciado que debes colocarte una inyección, y tu te remueves incómodo en tu silla, sabes que no va a ser un proceso agradable. Pero qué te parece si implantas en tu mente un nuevo paradigma ¿Cómo lo haces? Es sencillo, simplemente coloca el pensamiento de que todo irá bien en tu mente. En base a lo que lograste indagar cuando te preguntaste por tu miedo, coloca en tu mente la sensación de que no se trata de la gran cosa. Si restas todos esos pensamientos nocivos, y calmas tu estado de ánimo, afrontarás en mejor manera el estímulo.

Respira

Cada vez que sientas esa sensación fría en la boca de tu estómago, siéntate, cierra los ojos y respira profundamente. Siente como el aire llena tus pulmones, libera el estrés en cada exhalación, y recupera la compostura Cuando te vayas a someter a la inyección, continúa respirando, no en forma agitada, hazlo de manera profunda. Permite que el aire te llene y calme tus reacciones.

Desvía tu atención

Cuando sientas que te invade el pánico, por favor toma asiento y concentra tu atención en otra cosa. Si hay un televisor en la sala de espera pon mucha atención en el programa que transmiten, observa como se mueve la gente, fija tu atención en la ventana, que a lo lejos permite divisar el cielo.

Cuando cortas la sensación de pánico, impides que esta se apodere de ti, le cierras las puertas. No escuches la voz del miedo, esa que te dice que te encuentras en peligro, porque realmente no lo estás.

Muchos doctores y enfermera, optan por conversar con el paciente durante la realización de un procedimiento con inyecciones, ya que afirman que esto evita en la mayoría de los casos que el paciente entre en pánico.

Come algo dulce

Si no eres diabético, y no se trata de un examen en el que van a medir valores sanguíneos, puedes optar por comer una barra dulce, un caramelo, o tomar un jugo. EL azúcar te ayudará a evitar desvanecimientos. Otra opción es que guardes un caramelo, y en caso de que te invada el pánico, puedes tenerla al alcance de tu bolsillo para hacer uso de ella, una vez ha pasado la evaluación.

Escucha música relajante

Si sabes que tienes fobia a las agujas, y te toca someterte a un procedimiento con ellas, puedes colocar música relajante en tu teléfono. Es sabido que cierto tipo de música, como la clásica transmite al cerebro un mensaje de relajación y bienestar generalizado.

Tratamiento de desensibilización sistemática

Este método ha sido puesto en marcha por muchos psicólogos, como solución a distintas fobias, basadas en condicionamientos del entorno, y el mismo, ayuda al individuo a caer en cuenta de que el estímulo o situación, por el que han desarrollado la fobia, carece de fuerza para hacerle daño.

Para lograrlo, el paciente es sometido en forma controlada, al estímulo que le causa problemas. Esto quiere decir que, la persona será acercada a la causa de su miedo en forma progresiva, así se le permite, que poco a poco se enfrente a su miedo, y lo supere.

El medio habitual, que se emplea para exponer al paciente al estímulo, es el visual, por lo tanto, si la persona presenta fobia a las agujas, su tratamiento consistirá en hacerle ver imágenes de agujas y personas siendo punzadas por ellas. En las primeras sesiones, el paciente desarrolla estados de ansiedad críticos, que le impedirán hacer avances, tomando dominio de sus reacciones. Sin embargo, en la medida que ponga en práctica su autocontrol frente al estímulo, irá desarrollando mecanismos eficientes, que en un principio le permitirán controlarse, aunque sienta miedo; pero con el paso del tiempo, el objetivo de esta terapia, es la disolución de la fobia.

Este tratamiento busca que la persona, en un estado consciente, caiga en cuenta de que su miedo no tiene razón de ser. Por eso, se les enfrenta a los estímulos en forma progresiva, invitándolo a desarrollar un mecanismo que domine sus reacciones.

Es importante que el paciente se involucre en el proceso, y muestre una buena disposición hacia la terapia, que le permita trabajar activamente en la búsqueda de soluciones que le permita reemplazar esa conducta aprendida, por una acorde y de tipo racional.

Agentes traumáticos

Si te enfrentaste a un evento desagradable asociado con agujas, como puede ser, una vena inflamada, hematomas, o cualquier otro efecto de tipo doloroso y desagradable, entonces debes trabajar en reconocer el punto de inicio del trauma, ya que esto te permitirá dejar de lado las reacciones desmesuradas.

Para identificar el punto de origen debes preguntarte si siempre reaccionaste de esa manera, y si no es así, trabaja por ubicar el punto de inicio. Identifica el evento que despertó en ti ese miedo, y una vez lo hagas, permítete sentir el terror de nuevo, pero esta vez en forma consciente, evaluando objetivamente la magnitud del estímulo.

Es increíble cómo la mente es susceptible a verse afectada, incluso por pequeños eventos, de allí la importancia de trabajar en su fortalecimiento. Si simplemente dejas que te domine, entonces, estarás condenado a una vida de temores infundados.

Si sentiste miedo, evalúa si estuvo acorde a la magnitud del estímulo. Si alguien te hizo daño con una aguja, determina que fue lo que permitió que se te perpetuara un daño, y obtén un aprendizaje de ello. En lo sucesivo, no te enfrentarás a las mismas condiciones en las que saliste afectado.

Finalmente, otorga tu perdón, si alguien te dañó, esto dejó en ti una huella que se traduce en términos de dolor y resentimiento; libérate de esos sentimientos, y deja atrás todo lo que pertenece al tiempo. No es justo, que cargues con una situación que no pertenece al tiempo actual.

¿Cómo evito que mi hijo desarrolle fobia a las agujas?

Para muchos padres, el día de vacunación representa una verdadera pesadilla, ya que sí no es tu hijo el que llora y grita con miedo, son los niños del entorno los que muestran pavor a la vacuna. Si tu hijo es un bebé, puedes optar por sentarte con él, para ofrecerle tu apoyo, procura desviar su atención de la aguja, ya que los niños son curiosos e inquietos, y al percatarse del objeto extraño podría realizar un movimiento brusco que le cause daño.

Si se trata de un niño con consciencia, habla con el del proceso al que va a ser sometido, explícale de que se trata, dile que no duele, que todo será rápido y que saldrá bien.

Si el entorno es agresivo, y hay otros niños llorando, aíslalo de ese ambiente, ya que ahí puede desarrollar una fobia por modelamiento del entorno. Mientras esperan puedes jugar con él, leerle un cuento, o simplemente hablar de temas triviales. Si muestra inquietud porque ve otros niños llorando, explícale que el es fuerte, y que cuando lo inyecten se dará cuenta de que no duele. También lo puedes animar, invitándolo a hacer algo divertido después de que sea vacunado, esto pondrá su mente en lo que realizarán después, evitando que desarrolle pensamientos nerviosos y fóbicos al respecto.

Si tu hijo ya desarrolló esta fobia, entonces, es importante que te comuniques con él. Invítalo a hablar de eso, permítele que te manifieste su temor, y te hable del dolor que le produce la vacuna. A su vez, puedes mostrarle a través de tu ejemplo, que vacunarse no es doloroso, puedes acudir con él y solicitar que se te coloque la inyección a ti primero, si el observa en ti una reacción calmada, buscará imitarla, recuérdalo, los hijos modelan en primer lugar a los padres.

¿Por qué me afecta esta fobia?

Si piensas que no tienes razones para dejar de lado este trauma, piensa todas las limitantes a las que te sometes por tu temor a las agujas:

En su mayoría los tratamientos médicos requieren de la realización de un procedimiento con inyecciones. Podemos listar: vacunaciones, tratamientos intravenosos, anestesias, toma de vías para suministro de medicamentos, entre otros.

  • Donaciones, muchas personas requieren trasplantes de sangre. Si tienes esta fobia, podrías verte imposibilitado para ayudar a un ser querido que requiera tu apoyo en ese aspecto. Debes recordar, que, en cuestión de transfusiones, el tema de la compatibilidad del grupo sanguíneo es relevante.
  • Evaluaciones pre- empleo, la mayoría de las empresas solicitan una evaluación previa que les permita definir el estado de salud con el que ingresa el trabajador a la empresa. El mostrar un ataque de pánico para la realización de examen de sangre, podría limitar tu acceso al puesto.
  • Procedimientos, muchas personas rehúyen a la realización de una intervención quirúrgica de importancia por su incapacidad para enfrentar su miedo. Esto es un factor de riesgo para la salud de la persona, quien en esos momentos, no es capaz de tomar una decisión en forma racional.

En general, la fobia constituye una limitante para la realización de tus actividades cotidianas con normalidad, y en sí, esto ofrece una razón de peso para enfrentarnos a ella, dejando de lado los miedos. Todo evento que ejerce una acción limitante sobre ti, debe ser dejado de lado. Recuerda, el poder está en tu interior, y si permites que pequeñas cosas te paralicen, te atas a una existencia instintiva.