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Cómo superar la dependencia emocional

Algunas veces los sentimientos de empatía pueden ser llevados al extremo. Es común en algunas relaciones de carácter amoroso o amistoso, incluso familiar. La dependencia emocional nos induce a idealizar a una persona, sobrevalorando sus actitudes, y maximizando la necesidad y dependencia de esta persona.

La dependencia emocional es un vínculo destructivo, tanto para el dependiente como para el objeto de admiración, las personas son conscientes de esto, y el dependiente puede buscar cortar la relación, pero el dolor que experimentan y la sensación de vacío los llevan a reincidir en la relación.

¿Crees estar en una relación con el tinte de dependencia emocional? Si es así continúa leyendo, ya te explicaremos cómo identificar si en efecto estás en una relación de este tipo, y lo que debes hacer para superar la dependencia.

Relación de dependencia

Si aún no tienes claro de qué va el asunto de las relaciones de dependencia emocional, ahora te explicaremos de qué va el asunto, puedes hacer un test de dependencia emocional a través de nuestro artículo.

Las dependencias nos generan ansiedad ante la posibilidad de la ausencia del objeto/ persona a la que estamos aferrados. El dependiente genera una adicción hacia la persona, la requiere en su vida para sentir que todo funciona. Por otra parte, el objeto de la dependencia, puede desarrollar una actitud agresiva y de rechazo, ya que en ciertos puntos puede sentir que requiere su propio espacio. Esto hiere profundamente a la contraparte, sumiéndola en profundos estados depresivos.

Elementos de una relación de dependencia

a. El dependiente:

Es la persona que genera un vínculo adictivo hacia alguien más. Durante la infancia es común observar este tipo de relación entre hermanos y primos, el de personalidad más débil se adhiere al que considera un héroe por presentar una personalidad más definida. En la fase adulta, observamos dependencias en algunas relaciones de pareja, y también es generada por adultos en condición de minusvalía hacia las personas que consideran sus protectores.

b. El objeto de la dependencia:

Es el individuo que adquiere la categoría de héroe para una persona. El vulnerable genera una relación de tipo parásita, ya que considera que necesita la presencia del otro en su vida, y que sin el no será capaz de seguir adelante.

La carga que recae sobre la persona objeto es difícil de llevar, por tal motivo muchas veces tiende a relacionar en forma violenta, en un vano intento de conseguir algo de espacio.

Pese a entender que la relación es nociva, este sujeto no es capaz de abandonarla ya que se encuentra atado por sentimientos de culpa y poder. Pese a que le molesta la carga que recibe del dependiente, por otra parte, disfruta de su devoción, aunque no lo admita.

c. El motivo:

La razón para despertar una adicción es bastante variable, y depende de cada individuo en particular, a pesar de ello, podemos resumir el motivo en una forma general, y es que ante una situación de vulnerabilidad el dependiente encontró apoyo en el objeto de la dependencia, y a raíz de esto fue desarrollando su adicción.

El dependiente soporta en un externo la dura carga de unas circunstancias que no desea afrontar.

Razones para romper la dependencia emocional

A continuación, te explicaremos los motivos que debes considerar para dejar de lado esa relación de dependencia emocional:

  • Es nociva, ninguna de las partes se desarrolla con independencia.
  • Tu relación se vuelve el centro de vida.
  • Se desarrollan sentimientos de culpa, no sientes paz en ningún momento.
  • No eres capaz de desarrollar tus propios planes.
  • Tienes miedo al futuro.
  • Constantemente estás deprimido.
  • No tienes amigos, el centro de tu universo es la otra persona.
  • Tu autoestima está por el suelo, sientes que nadie más es capaz de amarte.

Cómo superar la dependencia emocional

Si te has vinculado a alguien de esta manera, o lo han hecho contigo, como te explicamos en el apartado anterior, existen razones de sobra para romper el vínculo, no es sano para ninguna de las partes.

Si has tomado la decisión, entonces te apoyaremos en tu determinación proporcionándote consejos para que aprendas a cómo superar la dependencia emocional y dejes a un lado esa relación dañina.

1. Haz un listado de razones

Escribe lo que te hace sentir el formar parte de esa relación (sea cual sea el rol que estés desempeñando) y seguido a eso escribe tu determinación explicando los motivos. El hacerlo (o no) extensivo a la otra parte es tu decisión. Aunque, de entrada, es preferible que cortes todo contacto, de lo contrario corres el riesgo de reincidir.

Coloca esa lista en un lugar visible, eso te permitirá reafirmar el propósito cada día, incluso cuando sientas que vas a desfallecer.

2. Anota los progresos

En tu nuevo camino andado es importante que te hagas consciente de los pasos hacia adelante que das. Puedes escribir como te sientes, los beneficios que has logrado. Haz una comparación con el listado de razones que diste en primer lugar para tomar la decisión de separarte, si te haces consciente de los avances corres menos riesgo de retomar la relación de dependencia.

3. Solicita ayuda

Quizás no quieras acudir con amigos y familiares por temor a ser juzgado, de ser así, recurre a un especialista, este te brindará apoyo y herramientas que te permitirán cortar de raíz con tu dependencia.

4. Toma el control de tu vida

Lo admito, no será sencillo al principio; de hecho, en este momento debes estar considerando volver a entrar en contacto con esa persona. ¡No lo hagas por favor! Antes intenta poner en marcha tu vida.

La vida es como un vehículo, y tu eres el conductor, no el pasajero, así rezaba una frase en el libro de Sean Covey “Los 7 hábitos de los adolescentes altamente efectivos”. Cuando pones el rumbo de tu vida en manos de alguien te estás perdiendo de una oportunidad de decidir el curso que deseas tomar, y serás muy infeliz.

Lo primero que necesitas definir es tu identidad, respóndete a ti mismo ¿Quién soy y qué quiero lograr? Al principio te costará un poco, porque es probable que aún pienses y sientas a través de la otra persona, aún así deja la pregunta en el aire y poco a poco dale respuesta y transforma tu vida.

5. Cierra el ciclo con esa persona

Incluso si experimentas un gran avance, debes entender que no puedes retomar la relación con esa persona. Salvo raros casos de excepción en las que ambas partes se comprometen a formar parte del cambio, usualmente una de las partes tiende a fijarse en el antiguo modelo, e intentará llevarte a su terreno.

Para cerrar el ciclo, debes soltar todo elemento vinculante con esa persona, y continuar con tu vida. Esta determinación también será beneficiosa para la otra parte, la que poco a poco irá retomando la normalidad en su vida.

6. Eres suficiente

Aunque hayas desarrollado una dependencia en muchos aspectos, debes entender que eres una persona capaz e independiente. Para ello debes enfrentarte a aquello de lo que no te crees capaz, una vez que te permitas actuar libremente y entiendas de que la limitación no es real, si no que se encuentra en tu mente todo fluirá con facilidad. Te sentirás empoderado.

Síndromes asociados

Existen una serie de efectos secundarios producto de estas relaciones dañinas, a continuación, te explicamos cuáles son:

1. Síndrome de abstinencia

Se presenta cuando la persona intenta dejar a la otra, cuando intenta continuar con el curso habitual de su vida la sensación de miedo y vacío los invitan a reincidir. Se crea una sensación de vértigo, y la persona presa de pánico ante la idea de continuar sin el otro tiende a reincidir.

2. Ansiedad:

Múltiples eventos suelen despertar este estado de angustia en cualquiera de las partes. Cuando nos vemos sumidos en una relación donde perdemos el control, la tendencia natural es a sentir que el aire abandona nuestros pulmones, un temor profundo se instaura porque no somos capaces de resolver la situación en la que estamos atrapados.

3. Depresión:

Es más habitual que suceda en el dependiente, quien vive a la sombra de la otra persona, y muchas veces puede estar sometido a maltratos verbales e incluso psicológicos físicos. El vivir en una continua sensación de angustia termina por envolver al individuo en estrés y desesperación, que los impulsan a caer en este estado.

El dependiente se deprime porque necesita la presencia del otro para darle sentido a su vida, y al ser asumida por el objeto, una actitud despótica, este sufre el rechazo, y vive bajo el temor constante de ser abandonado.

4. Apego:

Ambas partes desarrollan un sentido de apego, el dependiente porque necesita de la persona, y el objeto porque concibe a la otra persona como parte de su propiedad. Ambos se niegan a soltarse, ya que de una u otra manera se han acostumbrado a la seguridad del vínculo.

5. Inseguridad:

Cuando dependes de una persona, te sometes constantemente a la incertidumbre de sus reacciones. Nunca puedes predecir cómo va a actuar, y mucho menos puedes saber si formarás parte de sus planes. La continua amenaza de un abandono lleva al dependiente a manifestar una personalidad insegura.

6.Baja autoestima:

La persona no se valora a si misma, después de todo desarrolló el vínculo por la necesidad de conseguir apoyo y protección de la otra parte, en apariencia de una personalidad más fuerte.

La persona objeto de la dependencia, por su parte también goza de baja autoestima, por lo que su ego requiere de reafirmación constante de aprobación y de las muestras de devoción manifestadas por el dependiente.

7. Desórdenes alimenticios:

Asociado al tema de inseguridad y baja autoestima, la persona vulnerable (es decir la dependiente) puede desarrollar un desorden de tipo alimenticio, producto del rechazo que manifiesta hacia sí mismo, y la presión de intentar ser valorado por el objeto de su devoción.

cómo superar la dependencia emocional

Si rompo el ciclo ¿qué pasará con la persona?

Aunque ambos se hayan acoplado a ese tipo de relación, lo cierto es que se trata de un vínculo nocivo para ambos. Si te has mantenido al lado de esa persona por temor a dejarla en una situación de vulnerabilidad, entonces llegó el momento de que entiendas, que al dejarla lejos de hacerle un mal permitirás que sane hacia un nuevo sistema que no le haga daño.

Mientras permanezcas en esa relación se mantendrá la dependencia, y tanto tu como la otra persona sufrirán graves consecuencias. Romper el ciclo es difícil y requiere valentía, sin embargo, una vez que lo haces las cosas empiezan a mejorar.

¡Toma cartas en el asunto! Deja atrás todo aquello que te hace sufrir, una vez ambos sanen, serán capaces de desarrollar relaciones sanas.

¿Cómo ayudo a una persona con dependencia emocional?

Si alguien de tu entorno inmediato ha desarrollado una dependencia, lo natural es que quieres darle tu apoyo, y ayudarlo a romper el ciclo ¿Qué puedes hacer?

Lamentablemente si la persona no te da apertura hacia su problema no puedes hacer mucho, porque si la persona no está lista jamás admitirá que tiene un problema.

Lo mejor que puedes hacer es darle tu apoyo desde la distancia, motivándola de una manera sutil a entender que la relación le está haciendo daño.

Si consigues que confíe sus problemas en ti, puedes inducirla poco a poco hasta que por si misma entienda la necesidad de continuar adelante, puede expresarle lo que se está perdiendo al limitarse en esa relación. Sin embargo, no debes forzar a que decida a cortar, esto puede conllevar a que se cierre a ti y se aleje. Esto limitará completamente tus posibilidades de dar apoyo.

Si te importa la persona a la que ves sumida en esta situación, le darás tu apoyo en la medida que ella lo permita, y respetarás sus decisiones, aún si no estás de acuerdo con ellas. Aunque no lo creas, el permanecer cerca le dará soporte, y esto puede traducirse en un futuro en un cambio positivo para la persona.

Procura darle reafirmación positiva al individuo, invítalo a hacer cosas juntos, procura que en forma inconsciente le reste espacio e importancia a esa relación dañina.