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Cómo superar el complejo de inferioridad

Algunas veces situaciones o eventos pueden despertar en nosotros la sensación de que somos “pequeños como hormigas”, y sí, algunas veces puede pasar que nos sintamos intimidados por las condiciones que nos rodean, o por enfrentarnos a situaciones que consideramos nos superan, y para las que no estamos preparados. Si alguna vez has experimentado esa sensación, no quiere decir que tengas un complejo de inferioridad, sin embargo, aquellas personas que lo presentan, viven asediados por esa sensación de ser “insuficientes” en forma continua, y la misma se activa ante cualquier estímulo, por insignificante que este sea.

Temor, inseguridad, son los principales aditamentos de hacen que una persona se considere en categoría inferior en todos los aspectos de su vida. El origen de esta afección puede estar relacionado al desarrollo en la primera infancia de traumas asociados a sus capacidades. Los niños tienen la cualidad de creer que todo es posible, sin embargo, en ocasiones el medio que los rodea, puede llegar a modificar esa creencia. Una infancia de abusos, y maltrato emocional, puede llevar a que una persona se sienta incapaz; otra posibilidad, es que una experiencia de tipo traumático diera origen a este complejo.

Superar este trauma, requiere de determinación, y trabajo enfocado en el fortalecimiento de la confianza.

¿En realidad soy inferior?

Aunque muchas personas aún no han caído en cuenta del poder de la mente, lo cierto es que en esta estructura ocurren procesos importantes. El pensamiento, es la fuerza impulsora de cambios, y aunque muchos no le dan el valor que en verdad tiene, por considerarlo algo intangible, lo cierto es que a través de él podemos orquestar en nuestro organismo modificaciones, cuyo efecto, va a depender de la naturaleza de ellos.

Para una persona con complejo de inferioridad, el pensamiento es su peor enemigo. Cuando crees en algo con fuerza, la energía que confieres a tus pensamientos es tal que es capaz de hacer que ellos se concreten, si tienes la creencia de que eres una persona inferior, incapaz y miserable, programas tu cerebro para que desarrolle actitudes acordes con estos pensamientos. Por ende, aunque dentro de la persona con este complejo, existe todo el potencial para ser una persona resaltante, su creencia le hace actuar usando un mínimo de ese potencial.

La persona con este complejo, es inferior, porque así lo desea. Su cerebro proyecta la imagen con que lo ha programado, incluso cuando esto suponga que se sumirá en un estado lamentable.

Características de una persona con este complejo

Cuando una persona desarrolla este trauma, existen una serie de elementos que son característicos en su personalidad. Tenerlos en claro puede ayudarte a identificar si tú, o una persona de tu entorno, ha desarrollado este problema. A continuación, te explicamos detalladamente cuáles son los indicadores que te permiten definir a una persona acomplejada:

1. Lenguaje corporal

La persona se siente inadecuada, y eso puedes detallarlo en las posturas que adopta su cuerpo. Es tendencia el adquirir una postura desgarbada, la persona desea esconderse, por ello tiende inclinar sus hombros hacia adelante, cruzar los brazos en torno a su pecho, usar un tono de voz demasiado bajo. También puedes notar que evita establecer contacto visual directo.

2. Asociaciones parásitas

En muchos escenarios del equilibrio natural podemos hallar organismos que desarrollan relaciones de tipo parásito, esto quiere decir, que una especie débil se apega a otra que considera fuerte, a fin de usarla como bastón. Las personas con este complejo tienden a buscar una persona fuerte a la que se aferran en forma que puede resultar obsesiva y enfermiza, ya que toda su seguridad depende de la presencia de esta persona en su vida.

3. Proyectos en pausa

Bien, todos en algún momento hemos tenido que dejar de lado algún plan o proyecto que hemos trazado, sin embargo, en el caso de las personas con este problema, el abandono de proyectos es el pan de cada día. Es posible que consigan entusiasmarse con el logro de un objetivo, y que luchen por alcanzarlo, pero pierden el interés con rapidez, ya que esa sensación de incapacidad es tan fuerte que les impide avanzar.

4. Reacciones desmedidas

Cuando una persona es sometida a presión por parte de su entorno, es posible que experimente un colapso nervioso, o que reaccione en forma violenta, manifestando su incapacidad para hacerle frente al problema.

5. Baja autoestima

No se valoran a si mismos, y por lo general manifestarán que no son suficientes. Esta actitud se proyecta incluso en su apariencia personal, y el tipo de lenguaje que usan para expresarse de su persona.

¿Por qué debo superarlo?

Aunque muchas personas que han identificado esta afección en su vida, manifiestan que esto no interfiere en su bienestar, esto es una tonta excusa para no enfrentar el miedo que originó todo esto.

Cuando te sientes inferior, no eres capaz de establecer metas, porque sencillamente no te sientes merecedor de ser un vencedor, así que, aunque las establezcas, tu falta de convicción te impedirá alcanzarlas; esto te hará desarrollar frustraciones, y en casos extremos despertará depresión.

El desarrollo de una personalidad gris, es consecuencia de este complejo, por lo que verás afectadas tus relaciones sociales, tanto con amistades, familiares o con tu pareja. Con el paso del tiempo, aunque estas personas hayan manifestado el propósito de apoyarte, se cansarán, lo que propiciará un estado de aislamiento. También existe la tendencia a verse atrapados en relaciones tóxicas, donde la dependencia está a la orden del día. Si tienes este complejo de inferioridad, no te sientes merecedor de amor y respeto, por lo que serás capaz de ponerte como tapete con tal de no perder a esa persona a quien amas.

Otro aspecto que será afectado por este complejo, será la proyección de una buena imagen, usualmente estas personas no son capaces de sentirse atractivas, por lo tanto, presentan un aspecto pobre.

Si deseas proyectar tus metas en tu vida, sentirse empoderado de tu destino, establecer relaciones sanas, vivir con amor, entonces debes trabajar tu seguridad, sentirte merecedor de todo lo bueno que el universo te puede ofrecer. No permitas que tu mente se transforme en tu peor enemigo, crea pensamientos sanos que te programen hacia la obtención de cosas buenas.

Superar el complejo de inferioridad es una decisión de amor, progreso y evolución.

Cómo superar el complejo de inferioridad

Si has tomado la decisión (lo cual representa un gran paso) entonces, en lo sucesivo debes enfocarte en forma simultánea en dos aspectos: identificar el origen de tu trauma y, en segundo lugar, fortalecer tu estima.

1. Identificar el origen de tu trauma

Todos nacemos con un potencial infinito que reside en nuestro interior, cuando somos niños, nuestra energía vital es elevada, nos creemos capaces de todo, vemos la vida en términos de soluciones ¿Qué te desconectó de esa fortaleza? La mayoría de las personas con este complejo, han sido sometidos a eventos de abusos, que les hacen despertar la sensación de que son inferiores. Para ayudarte a identificar el agente causal de este complejo, te aportamos las siguientes recomendaciones:

2. Identifica el punto de cambio

Haz un repaso mental de tu vida, recuerda los diferentes periodos que atravesaste, toma de nota de tu forma de relacionarte con el entorno, de tu personalidad. De esta forma, llegarás al punto clave, que constituye ese evento que determinó el desarrollo de esa sensación de inferioridad.

3. Recrea ese momento

Debes tomar previsiones para ello, ya que la idea no es sumirte en un estado de miseria, por eso, una vez tienes claro el punto en el que iniciaste a transitar ese camino de inseguridad, debes enfrentarte a él. Cuando ocurrió el evento traumático, algo implantó en ti la creencia de que eres incapaz, tu aceptaste esa idea, y reprimiste el recuerdo como mecanismo de defensa. Cuando recreas lo sucedido, le abres las puertas a todas esas sensaciones que están reprimidas en algún punto de tu subconsciente, y que son las que definen tus reacciones, y actitudes de inseguridad.

4. Siente el dolor

Enfréntate al miedo ¿Qué es lo peor que puede pasar? Nada, sé consciente de que nada puede dañarte si no accedes a ello. Afrontar las cosas, en primer lugar, puede hacerte entrar en un estado de trance, revivir sensaciones dolorosas, pero no sientas miedo del dolor, recuerda que este es un sentimiento pasajero. Déjalo aflorar, permítele salir.

5. Practica el perdón

Te dañaron, te sentiste estúpido e inadecuado. Sin embargo, pese a esto, es importante que trabajes en otorgar tu perdón a ese evento. Una vez que lo logres, darás un salto elevado en la dirección de la libertad. Cuando perdonas, dejas atrás lo que pertenece al pasado.

7. Anota tus progresos

Has una evaluación periódica de tu estado actual vs el estado en el que vivías antes de iniciar tu ruta hacia la superación del complejo. Cuando notas los avances que has tenido (por pequeños que sean) te llenas de confianza, te sientes capaz de lograr tu propósito.

8. Fortalecer tu estima

Los complejos destruyen tu auto imagen, y tu capacidad para valorarte en una justa medida. Es importante que además de trabajar en superar el trauma, te enfoques en hacer fuerte tu concepto personal, para ello debes re conectarte con tu voz interna, de esta manera, tendrás claro quien eres, y la imagen que proyectes será más clara.

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¿Quién soy?

Es una pregunta difícil de responder, y probablemente al principio no podrás dar una respuesta clara, y siendo del todo sinceros, lo más posible es que ni siquiera seas capaz de formular una respuesta. Sin embargo, déjala en el aire, escríbela en un lugar visible, y concéntrate en la certeza de que vas a lograr darle respuesta.

¿Qué te gusta hacer?

Una manera excelente de restablecer la conexión contigo mismo, es desarrollando actividades que te llenan de paz. ¿Qué disfrutas hacer? si quieres saber cómo superar el complejo de inferioridad, debes ver el siguiente tratamiento: En primer lugar, déjate envolver por la sensación de plenitud que te transmiten estas actividades, y más adelante, podrías usar estas actividades como pista para definir quién eres en verdad.

Pensamientos sanos

¡Vamos a reprogramar! Debes desechar todos esos pensamientos negativos, no le des demasiadas vueltas, simplemente ciérrales la puerta. Haz una lista de lo que quieres lograr, de la persona que te gustaría ser, e implanta en tu cerebro pensamientos que estén acordes a ello. Si estás acostumbrado a pensar en ti “como un ser inservible, tonto y torpe” sustituye ese pensamiento negativo por uno que te llene de confianza: “eres un ser maravillo, inteligente y capaz”. Recuerda, tú tienes el control de tus pensamientos, y, por lo tanto, puedes cambiar tu realidad.

Pasos de bebé

Debes retomar tu confianza en que eres un triunfador, por ello emprende pequeños proyectos, cosas sencillas. Por ejemplo, si te paralizas al hablar frente a personas, entonces, proponte pequeñas actividades que reviertan esa percepción, por ejemplo, hazte el propósito de saludar a un desconocido, o de entablar una conversación con las personas de tu entorno.

Celebra tus pequeñas victorias

En base a esos pequeños pasos, toma nota de las cosas que has logrado y celebra tu progreso, por pequeño que sea, debes sentirte orgulloso. Sólo quienes alguna vez se han visto atacados por el pánico, saben lo difícil que es enfrentar los miedos.

Cuida de ti

Haz cosas que te sean beneficiosas: come sano, inicia una rutina de ejercicios, comparte experiencias con personas de tu entorno. Si eres amable contigo mismo, empezarás a ver plasmada en tu entorno esa amabilidad.

Piensa en soluciones

Si hay aspectos de tu personalidad que requieren atención, porque no eres tan bueno, entonces, debes centrarte en lo que puedes hacer para ser bueno en aquello en lo que ahora no lo eres. Trabaja duro, y sé constante ¡Lo vas a lograr!

Toma riesgos

Sal de tu zona de confort, has cosas que antes no te atrevías a hacer. No vas a perder nada, por el contrario, ganarás confianza, te sentirás empoderado.

¿Por qué me siento inferior?

Evidentemente fuiste objeto de un trauma, nadie nace con una codificación interna de incapacidad. En algún momento de tu vida, fuiste alimentado por la idea de que no eres lo suficientemente bueno. Tal vez fuiste sometido a abusos y maltrato psicológico en tu primera infancia. Otra posibilidad, es que un evento donde fuiste objeto de rechazo, implantó en ti la sensación de que no eres suficiente.

Te sientes inferior, porque existen en tu mente pensamientos que te dan la sensación de ello ¿Cómo se implantaron ahí? Es una pregunta importante, de cuya respuesta depende en gran medida el progreso de la persona fuera de ese estado de baja autoestima.

¿Cómo ayudo a alguien que se siente incapaz?

Esta es otra alternativa para saber cómo superar el complejo de inferioridad, ayudando a alguien más: si has identificado a una persona con este complejo, y deseas apoyarle, entonces, lo primero que puedes hacer, es transmitirle en forma sutil mensajes positivos respecto a su persona. En primer lugar, reaccionará con incomodidad, pero con el paso del tiempo, su cerebro empezará a captar el mensaje enviado por tus comentarios positivos, logrando que se experimente un cambio.

También puedes incluirla en actividades, debes cuidar de no forzarla a hacer algo que no quiere, pero puedes insistirle, y poco a poco, se irá abriendo hacia ti. Cuando promueves que una persona acomplejada salga de su zona de confort, estás dando un ataque certero a la inseguridad, ya que le permites explorar nuevos caminos.

Es importante que cuides un aspecto cuando te relacionas con un a persona con este problema, y es que estos tienen la tendencia de generar dependencia. Evita a toda costa que esta persona cree lazos tóxicos en torno a ti, porque esto representará un aspecto en contra, en lugar de ser un elemento a favor.