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Cómo superar un aborto

Este tema ha despertado siempre opiniones controversiales, por tal motivo es común que las personas callen sus dudas y percepciones al respecto. Es importante saber que existen dos clasificaciones que podemos dar al aborto, considerando las condiciones que determinan su ocurrencia: Natural (espontáneo) o inducido. 

Siendo la primera de ellas producto de mecanismos naturales del organismo, y el segundo producto de la acción de agentes mecánicos y/o químicos determinados para la interrupción de la gestación.

En ambos casos, la mujer lleva una carga psicológica bastante pesada, y puede estar marcada por la combinación procesos hormonales, con la decepción inherente a la pérdida del feto.

El instinto materno se encuentra presente en las mujeres y determina que en gran medida que la ocurrencia de una pérdida en ese sentido, bien sea natural o inducida, reporte una profunda sensación de vacío.

¿Por qué abortan las mujeres?

Aunque mucha gente suele pensar que la decisión de un aborto es sencilla de sobrellevar, esto es falso, en todos los casos, bien sea natural o por decisión personal, el aborto es un evento que llena de tristeza a la persona que lo experimenta.

Los abortos naturales suceden por problemas inherentes al desarrollo del feto, por problemas en el organismo de la madre o por la exposición a situaciones de estrés o de fuerte impacto. Es por ello que las mujeres embarazadas deben tomar precauciones especiales para evitar para por una situación que conlleve a la pérdida del bebé. En los abortos naturales, la madre no participa en forma consciente en la acción que dio fin a la vida del bebé.

Por su parte, en los abortos inducidos la madre participa en la decisión de interrumpir la continuidad del embarazo, pero el hecho de ser parte de la decisión no minimiza el impacto que este evento reporta en su cuerpo.

La mayoría de las mujeres incurren en esta decisión por temor al rechazo que pueda producir este estado tanto en su conyugue como en el entorno social/familiar, usualmente las jóvenes de entre 15 y 25 años están más propensas a optar por un aborto, y se ha determinado que al menos un 50% de ellas experimentan un profundo arrepentimiento en etapas posteriores a la interrupción.

Otras razones que las mujeres han dado para optar por abortar han sido: traumas en el proceso de concepción (violaciones o situaciones de violencia), presión de la pareja/familia, miedo a afrontar las consecuencias del embarazo y deseos de completar su etapa de estudios.

¿Si, al aborto?

Más allá de la postura cerrada que ha adoptado la sociedad, y los representantes políticos de las naciones, es innegable que el aborto es una situación delicada que debe considerarse con lupa, ya que este constituye un problema social que no debe ignorarse.

Muchas mujeres mueren por practicar abortos en condiciones sanitarias deplorables y clínicas clandestinas. Afortunadamente muchos países se han sumado a la legalización del aborto, y en España desde el año 2010, es posible abortar en una clínica privada o centros acreditados para ello, en el intervalo de las 18 semanas de gestación para mujeres en las que el embarazo no supone un riesgo para la vida, pudiéndose extender hasta las 22 semanas cuando la continuidad del embarazo pueda derivar en la muerte de la madre; esta ley contempla la legalidad del aborto, siempre y cuando sea realizado bajo condiciones que no atenten con la salud física del paciente. El impacto emocional nunca lo vamos a poder amortiguar.

El aborto es un acto que debe evitarse al extremo, no sólo por el trasfondo moral que lo rodea, si no por las consecuencias físicas que reporta en las personas en las que es practicado; sin embargo, las políticas de planificación de un Estado organizado no pueden basarse en paradigmas religiosos, porque en muchas ocasiones el llevar a término embarazos de mujeres en estado de pobreza terminan por condenar al crío a una vida de sufrimiento y pena. En muchos países con condiciones de desarrollo crítico, no existe regulación en el tema de natalidad. ¿Es preferible en todos los casos dar continuidad a la vida? O esto se trata de un discurso vacío pronunciado en forma autómata por los defensores de algunas corrientes morales y religiosas.

Para minimizar la ocurrencia de abortos en el mundo, es importante que tanto mujeres como hombres desarrollen consciencia del efecto del acto sexual. La concepción de un hijo no es juego, y aunque exista la opción de recurrir a un aborto, esta no debe contemplarse a la ligera. 

Duelo gestacional

¿Cómo superar la pérdida de un embarazo? Cuando sucede un aborto, no importa cuál sea la naturaleza de su causa, la madre se sumirá en una dura etapa de tristeza, vacío y  depresión después de un aborto provocado o no. A esta se le conoce como el duelo gestacional.

No importa si eres joven, si en tus planes no se encontraba el bebé, si no lo deseabas; durante el periodo siguiente al aborto tu cuerpo y tus hormonas reaccionarán al vacío que dejó el crío que empezaba a gestarse en tu interior.

Durante la etapa del duelo los sentimientos de culpa, dolor e incluso rabia, pueden llevarte a una depresión profunda, al desarrollo de prácticas destructivas y se puede despertar odio hacia los factores que te empujaron a optar por el aborto.  

Conexión madre-feto

En el universo, los procesos fueron planificados de tal manera de garantizar la continuidad del ciclo de vida, es por ello que existen muchos mecanismos que resguardan el desarrollo de las especies.

En el caso de las plantas, sus semillas son resguardadas en el interior de suculentas frutas, para garantizar que sean difundidas por la tierra gracias a la intervención de las especies que se alimentan de ellas.

En el caso de los humanos, uno de los procesos que resguarda la integridad del feto que se gesta en el interior de la madre, es la conexión madre-feto.

Este vínculo es poderoso, e induce a las madres a defender con su vida el bienestar del bebé, al que aprecian más que a sí mismas. Está asociado al instinto materno, y se vuelve en contra de la propia madre cuando se ha perpetuado una situación de aborto (incluso si fue involuntario), este vínculo te hará sentir culpable por no haber sido capaz de garantizar el bienestar de tu bebé.

Cómo superar un aborto

Si has atravesado por un aborto en tu vida, sea cual sea la causa, debes dejar de juzgarte. La culpa no será beneficiosa en este caso, y te sumirá en una situación de miseria. Si quieres dejar atrás esa dura experiencia, a continuación, te compartimos unos consejos que pueden servirte de apoyo para aprender a cómo superar un aborto: 

Cómo superar un aborto

1. Perdónate y perdona a tu pareja

La culpa y el resentimiento vendrán a tu vida producto del aborto, aunque sea difícil, no te dejes arrastrar por ellos, ya que no darán vuelta atrás a lo sucedido y bajo su consejo terminarás estancándote en el dolor de esa experiencia.

El perdón es una opción de libertad, y debes procurar otorgarlo a todas las personas que participaron en la decisión/ejecución del aborto. Cuando empiezas a perdonar, estás buen camino para alcanzar la sanación.

Mereces el perdón, y este evento debe quedar en el pasado para que en lo sucesivo no marque el desarrollo de tu vida.

2. Lidia con el dolor

Duele, y duele mucho. Aunque logres bloquear el sufrimiento emocional, el dolor físico estará ahí latente para recordarte lo que ha sucedido en tu cuerpo. Debes aceptar los sentimientos que ha despertado esta situación en ti, y dejarlos aflorar, con el paso del tiempo sanarás, y el vacío quedará atrás.

3. Habla de ello

No se trata de redención, pero si admites lo que sucedió en voz alta, este evento dejará de atormentarte por las noches, y evitarás que se transforme en un fantasma en tu vida, de esta forma este duelo por aborto espontáneo será mucho más llevadero en todos los sentidos. 

4. Habla con un especialista

Con alguien que sea de tu entera confianza, cuéntale lo que sucedió, las razones que te llevaron a tomar la decisión la sensación que despertó en ti. Habla de ello, llora si así lo deseas, libera lo que sientes.

Aunque la culpa te haga sentir merecedora del dolor y el vacío no es así, si tomaste esta decisión fue por razones de peso, y en caso de no haberlo decidido, el aborto sucedió por razones que escaparon de tu alcance; acepta este evento como parte de vida, pero no permitas que te defina el resto de tu vida, extrae el aprendizaje que puedas obtener de ello y luego sigue tu camino.

5. Supera las barreras sociales

Los factores morales con los que la sociedad juzga el aborto son duros de superar. Es común escuchar que las personas se expresan en forma despectiva respecto a este acto, sin embargo, las visiones cerradas están determinadas por una visión parcial del asunto y usualmente no se detienen a considera el trasfondo que impulso la realización del aborto.

No te dejes limitar por la opinión general, sólo tu conoces cómo se desarrollaron las cosas. No permitas que los juicios hagan eco en ti.

6. Acude al médico

Es importante que te mantengas bajo revisión médica periódica, esto con el propósito de monitorear el impacto de este acto en tu cuerpo. También puedes comentar con el doctor, si te da apertura a ello, los efectos que ha traído el aborto en ti.

7. Cuida de ti

Aunque te sientas tentada a dejarte llevar por la desidia, debes superar esta tendencia y entender que debes perdonar y perdonarte. Una manera de trasmitirle a tu cuerpo el mensaje de un nuevo comienzo es desarrollar acciones que estén orientadas a tu cuidado personal. Come sano, inicia una nueva práctica de ejercicios y enfócate en salir adelante bajo una nueva luz.

8. Vínculo entre parejas

Si posees una relación estable, y la decisión del aborto fue producto de un consenso, pide apoyo a tu pareja, hazle extensivo tu duelo, y usen esta dura experiencia para fortalecer el vínculo que los une.

9. Meditación

Mereces el perdón, y para ello debes callar las voces acusadoras de tu cabeza. Una práctica excelente para ello es la meditación, ya que permite aislar la mente de pensamientos destructivos y nocivos. Puedes enlistarte en un curso, o buscar material a través de la web.

¿Y si no quiero abortar?

La mayoría de las veces los embarazos suceden sin haber sido previstos. El impacto de la noticia puede nublar nuestro pensamiento y el del entorno, sin embargo, es importante antes de tomar la decisión, que estés segura de que deseas hacerlo por motivación interna, en lugar de tomar la decisión presionada por las opiniones del entorno y tu pareja.

Si bien debes considerar a tu pareja en la decisión que tomes al respecto, si te das cuenta de que en efecto no deseas hacerlo, entonces ¡detente!

Iniciar una familia en forma abrupta no es algo deseado, en especial si corres el riesgo de llevar toda la carga sobre tus hombros, porque tu pareja no está dispuesta a participar del cuidado del bebé. Sin embargo, si determinas que tus condiciones socio-económicas te permitirán criar al niño, no te dejes presionar por las opiniones de terceros. Las consecuencias las experimentarás tú y nadie más.

La relación con tu pareja después del aborto

Debéis estar bajo aviso, el aborto constituirá una dura crisis para la relación de pareja. Es posible que se presenten dudas, que se desarrollen rencores y resentimientos, que conduzcan a peleas y fracturas. Por ello, debes saber que la relación de pareja después de un aborto inducido o no, nunca será la misma. 

Muchas relaciones no sobreviven a una experiencia de aborto, porque las partes involucradas, en un intento de superar el dolor, tienden a marcar distancia. Por otra parte, existen casos en los que el aborto representa un evento que fortalece los vínculos, ya que la pareja fortalece la unión para darse apoyo y superar la experiencia.

Si estás experimentando una crisis por este motivo, y deseas superarla, lo primero que debes hacer es hablar con sinceridad con la otra parte. Exponer los sentimientos respecto al aborto puede cortar la distancia que se ha creado entre ustedes, también se deben dar apoyo mutuo.

Mi pareja abortó y yo no estaba de acuerdo

Usualmente nos enfocamos en el punto de vista femenino del aborto, pero ¿Qué sucede con los hombres que deben aceptar un aborto intencional que no deseaban practicar? ¿Cómo superar una interrupción de embarazo con el que no estabas de acuerdo? 

En esencia la decisión recae sobre la mujer, porque es en su cuerpo donde se orquestan los cambios. Sin embargo, muchas veces el hombre no está de acuerdo en la ejecución de un aborto. En estos casos se pueden desarrollar depresiones severas en el hombre, que, a pesar de sentir un vínculo fuerte con el proceso, también es objeto de decepción, culpa y resentimiento.

Si querías al bebé, pero ella no, es probable que te sientas decepcionado y triste, y en cierta forma impotente por no haber podido evitar que se perpetuara el aborto. En tu caso también debes buscar refugiarte en el perdón, si te decides por sentimientos oscuros, cargarás con la experiencia del aborto en tus hombros el resto de vida, y no mereces eso.

Habla de lo que sientes con una persona de confianza, trata de ventilar tu dolor, y cuando estés listo transmítele tu experiencia a tu pareja. Ella debe saber el impacto que causó en ti.

Mi hija está embarazada ¿Debe abortar?

Si la persona en cuestión atraviesa la etapa de la adolescencia, tú como representante legal debes autorizar la realización del aborto para que este se efectúe en la jurisdicción de España.

En este caso, la decisión es difícil de tomar, ya que aún cuando su personalidad sea madura, no es sencillo afrontar la etapa adolescente cargando con la responsabilidad de un hijo. Debes considerar varios factores, el primero de ellos es la disposición de ella hacia el bebé, luego deben evaluar en el entorno familiar que tanto apoyo le pueden proporcionar en el cuidado del bebé a fin de que ella pueda completar su educación.

Decidir qué hacer en este caso, es difícil de definir. Pero es importante que sepas que la elección sólo concierne a los padres y al entorno familiar inmediato, tampoco hay elecciones correctas o incorrectas.

En este caso la adolescente cargará toda su vida con la necesidad de aprender a cómo superar un aborto provocado.